La Falacia del Jugador Explicada

La Falacia del Jugador Explicada

La falacia del jugador, también conocida como la falacia de la madurez de las posibilidades o la falacia de Monte Carlo, es una creencia incorrecta pero popular de que, si algo sucede con menos frecuencia de lo normal durante una temporada determinada, lo más probable es que suceda con más frecuencia en el futuro. Esta presumible predisposición de un acto de equilibrio en la naturaleza es errónea porque los eventos pasados no suelen cambiar la probabilidad de que ciertos eventos ocurran en el futuro, más aún si se considera la posibilidad de utilizar una estadística como esa para hacer algunas apuestas deportivas.

Entendiendo la falacia del jugador

Considerando el ejemplo del lanzamiento de una moneda, una serie de 10 lanzamientos de monedas puede aterrizar con la «Cruz» hacia arriba. Bajo la Falacia del Jugador, un apostador puede predecir que el próximo lanzamiento de moneda es muy probable que termine con las «Cara» hacia arriba como un acto de equilibrio. La realidad, sin embargo, es que la probabilidad de un lanzamiento justo de una moneda es que cara y cruz no es siempre 50-50 porque cada lanzamiento de una moneda es un evento independiente, por lo tanto los lanzamientos anteriores de monedas no tienen (y no deberían tener) relación con lo que sucederá en el futuro.

La falacia del jugador en las apuestas

En las apuestas, en particular las deportivas, muchos apostadores tienden a aplicar la noción de la Falacia del Jugador para significar que los fracasos anteriores en un determinado evento indican una mayor probabilidad de éxito en los intentos posteriores en ese evento. Pero como ya hemos mencionado, los eventos pasados (como una serie de cabezas en tiros de monedas) no significa que obtendremos lo contrario de lo mismo (cruz) en los eventos futuros.

La otra variación de la falacia del jugador es una inversión en la que un jugador puede decidir que, tras una tendencia consistente hacia las cruces en la serie, es más probable que más cruces sean el resultado de futuras volteretas, probablemente por alguna mística preconcepción de que el destino favorece resultados más consistentes de las cruces. En realidad, la verdad es que el «universo» no lleva una especie de memoria de los resultados anteriores que tienden a favorecer o desfavorecer más cruces en los resultados futuros.

Sin embargo, como nota crucial, esta falacia no debe confundirse con los métodos de handicap probados que se basan en el uso de tendencias de apuestas de estadísticas sólidas como la capacidad de un equipo para anotar puntos o defender.

Deja una respuesta